Social Icons

Pages

Mostrando las entradas con la etiqueta Poesia. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Poesia. Mostrar todas las entradas

8 de marzo de 2016

El Mexico de hoy...

Cuatro años han pasado desde la ultima entrada en este blog, lo que seria un descanso temporal se convirtio en un largo y silente letargo, para revivir el blog, pude haber publicado sobre infinidad de cosas que han acontecido en este tiempo, pero lo que mas me impacta actualmente es el caos y la desolacion que cubren todo el territorio del bello Mexico. 

Hace, exactamente, un año, el escritor Fernando del Paso fue invitado a la Feria Internacional de la Lectura en Yucatan, donde recibio el Premio Jose Emilio Pacheco a la Excelencia Literaria.



Del Paso recordo su amistad con el fallecido escritor y se refirió, fiel a su estilo, a los sucesos que se viven en México desde hace varios años, sobre todo a la inseguridad, su discurso al aceptar el premio, fue a manera de dialogo con Jose Emilio Pacheco, lo reproduzco porque creo que es el sentir de la mayoria de los mexicanos en estos tiempos:

=======================================

 -"Señoras y señores, querida familia, estimado Rafael Morcillo López, director de la Filey; estimado jurado del Premio José Emilio Pacheco a la Excelencia Literaria, distinguida profesora Sarah Poot-Herrera, distinguidos anfitriones meridenses, queridas Cristina Pacheco y Cristina Ruvalcaba, querido Rafael Tovar y de Teresa, querida Elena Poniatowska, queridos Vicente Quirarte y Elizabeth Corral:

"No amo a mi patria. Su fulgor abstracto es inasible." Así dice uno de los poemas más hermosos y valientes que conozco, su autor es José Emilio Pacheco. En seguida el poeta agrega:

“Pero (aunque suene mal) daría la vida por diez lugares suyos, cierta gente, puertos, bosques, desiertos, fortalezas, una ciudad deshecha, gris, monstruosa, varias figuras de su historia, montañas y tres o cuatro ríos.”

En esta ocasión, en la que vengo aquí, a Mérida, a aceptar y recoger un premio literario que lleva tu nombre, José Emilio, quiero aprovecharla para decirte algunas cosas, a ti que fuiste mi amigo y mi colega durante tantos años y sobre todo que fuiste un gran poeta por mí admirado, mi querido vate.

Quiero decirte que yo también amé a tu manera a esa patria de los cuantos bosques y ríos y de la ciudad monstruosa que fue tu cuna y la mía.

Quiero decirte lo que tú ya sabes: que hoy también me duele hasta el alma que nuestra patria chica, nuestra patria suave, parece desmoronarse y volver a ser la patria mitotera, la patria revoltosa y salvaje de los libros de historia.

Quiero decirte que a los casi 80 años de edad me da pena aprender los nombres de los pueblos mexicanos que nunca aprendí en la escuela, y que hoy me sé sólo cuando en ellos ocurre una tremenda injusticia; sólo cuando en ellos corre la sangre: Chenalhó, Ayotzinapa, Tlatlaya, Petaquillas.... ¡Qué pena, sí, qué vergüenza que sólo aprendamos su nombre cuando pasan a nuestra historia como pueblos bañados por la tragedia!

¡Qué pena también, que aprendamos cuando estamos viejos que los rarámuris o los triques mazatecas, son los nombres de pueblos mexicanos que nunca nos habían contado, y que sólo conocimos por la vez primera cuando fueron víctimas de un abuso o de un despojo por parte de compañías extranjeras o por parte de nuestras propias autoridades!

Parece mentira, José Emilio, que hayan pasado tantos años y todavía no hemos aprendido a no mancillar ese fulgor abstracto que alimentaba nuestra pasión por la patria.

¡Qué pena, sí, qué vergüenza!

Querido José Emilio: no me preguntes cómo pasa el tiempo; hace poco más de un año que te fuiste y no tuve oportunidad de hablar contigo de tantas cosas como hubiera querido. He sido un mal lector de tu obra y me arrepiento. Pero ahora estoy dispuesto a llenar este vacío con el recuerdo de tus palabras, de tu presencia y de tu lucidez. Nunca como hoy día me pregunto qué hicimos, José Emilio, de nuestra patria, a qué horas y cuándo se nos escapó de las manos esa patria dulce que tanto trabajo les costó a otros construir y sostener. ¡Ay, José Emilio! Sí, dime cuándo empezamos a olvidar que la patria no es una posesión de unos cuantos, que la patria pertenece a todos sus hijos por igual: no sólo a aquellos que la cantamos y que estamos muy orgullosos de hacerlo: también a aquellos que la sufren en silencio.

Tú mismo lo dijiste: los pobres, tarde o temprano ellos, en masa, heredarán la tierra. Tú nos invitaste a admirar su paciencia. Pero... ¿hasta cuando José Emilio, hasta cuando? Ese día no parece llegar nunca: el Apocalipsis, como tú dices, todavía tiene que dar paso a varios comerciales y el centauro y el unicornio no han resucitado aún.

Cuando me enteré que había sido honrado con el premio que lleva tu nombre, José Emilio, una andanada de recuerdos se me vino encima. Éramos muy jóvenes y teníamos toda la vida por delante y toda la patria también... ¿Pero qué patria dime, la de nuestros padres, la de nuestros abuelos o la sola patria nuestra?


Éramos jóvenes, sí, y teníamos una enorme responsabilidad que cumplir: la de cuidar el patrimonio que habíamos heredado y cuya integridad se ha visto amenazada tantas veces. Dime, José Emilio: ¿cumplimos? Hoy que el país sufre de tanta corrupción y crimen, ¿basta con la denuncia pasiva? ¿basta con contar y cantar los hechos para hacer triunfar la justicia? ¿Es ético aceptar premios por nuestra obra y limitarnos a agradecerlos en público, como lo hago en estos momentos? No lo sé. Pero vale la pena plantear si nuestra posición sirve para algo.

“Algo se está quebrando en todas partes”, decías en uno de tus poemas. Algo, sí, mi corazón ante todo lo que sucede a nuestro alrededor, y se quiebran mis palabras, ¡Ay, José Emilio yo no sé para qué me meto en estos bretes, si bastaría acudir aquí y aceptar el premio! Pero no puedo quedarme callado ante tantas cosas que se nos han quebrado. ¿Qué se hizo del México post 68? Qué proyecto de país tenemos ahora... ¿Qué proyecto tienen quienes dicen gobernarlo? Me permito citarte una vez más:

“Conozco tu país –decía el gringo– pasé una noche en Tijuana /éstas son las palabras que me sé de tu idioma: /puta, ladrón, auxilio, me robaron.”

¿En qué se diferencian estas palabras de "político, autoridad, socorro, me extorsionaron"?

¡Ay, José Emilio!: ¿Qué hemos hecho de nuestra patria impecable y diamantina. Insisto José Emilio: no me preguntes cómo pasa el tiempo. Lo que te puedo y quiero decir ahora es que estoy viejo y enfermo, pero no he perdido la lucidez: sé quién soy, quién fuiste y sé lo que estoy haciendo y lo que estoy diciendo. Lo único que no sé es en qué país estoy viviendo. Pero conozco el olor de la corrupción; dime José Emilio: ¿A qué horas, cuándo, permitimos que México se corrompiera hasta los huesos? ¿A qué hora nuestro país se deshizo en nuestras manos para ser víctima del crimen organizado, el narcotráfico y la violencia?

¡Ay, José Emilio! ¿De qué nos sirve recoger aquí y allá premios y reconocimientos mientras nuestro país se desprestigia ante los ojos del mundo.... mientras México se mexicaniza para estar de acuerdo con sus películas y las más negras de sus leyendas?

¡Ay, José Emilio! ¿Qué vamos a hacer, qué se puede hacer con 23 mil desaparecidos en unos cuántos años? ¿O son 23 mil 43? ¿Y cómo sabemos quienes son culpables? ¿O vamos a fabricar culpables por medio de la tortura, como es nuestra costumbre?

¡Ay, José Emilio! No sé qué más decirte. No sabes qué triste estoy. Acepto el premio que tiene tu nombre, porque sé que se me da de buena fe, no sin antes subrayar que lo más importante en la vida no es recibir galardones –aunque se merezcan–, sino denunciar las injusticias que nos rodean.

Te hablo José Emilio, desde luego en español, la lengua que nos fue impuesta a sangre y fuego por los conquistadores, y que ahora es tan tuya y mía, como lo es de cualquier habitante de España misma, pero creo que también es una vergüenza que tengamos que vivir muchos años para enterarnos de la existencia de más de 60 lenguas en nuestro territorio, por ejemplo el wixárica o kickapoo, cada vez que el grupo indígena que habla una de esas lenguas sea víctima de un despojo, de un ultraje a la sacralidad de su territorio, o cuando el río o los ríos que lo sustentan se vean contaminados por una empresa minera o por la irresponsabilidad de las autoridades, o por la fracturación salvaje en busca de petróleo o gas shale que amenaza con consumir millones de litros de sus reservas acuáticas.

No me queda José Emilio sino despedirme y para ello utilizaré la segunda lengua que se habla en esta hermosa ciudad anfitriona de Mérida: el maya: “Nib óolal José Emilio nib óolal ti’tuláakale’ex kexi’ kak ilikba’ex u láak juntéen le ken ktia’alinte’ex México tuka’atéehe’. (Descansa José Emilio, descansa, que la justicia llegará a México con su fuerza y aliento).

Gracias, José Emilio y gracias a todos ustedes, espero que nos encontremos una vez más cuando nuestro país sea de nuevo nuestro.

Y por si acaso mis palabras no hayan sido suficientemente explosivas, termino con una auténtica bomba: Gracias."-


=======================================




Lo que hay que ver...

18 de febrero de 2010

Escritores ignorados por el Premio Nobel

Nunca me han gustado las entregas de premios, en gran parte debido a las injusticias que se cometen a la hora de designar a los ganadores, y el premio Nobel no ha sido la excepcion.

La Academia Sueca se ha caracterizado por tener un sistema de votacion, un tanto, politizado y su reparto de premios esta mas pensado en terminos geograficos y politicos que en logros alcanzados por los ganadores.

Existieron grandes escritores que nunca recibieron el Nobel de literatura a pesar de contar con meritos de sobra:

Jorge Luis Borges (1899-1986)

El gran maestro argentino es uno de los autores mas representativos de la literatura del siglo XX. Su extensa obra comprende ensayos, cuentos, poemas y hasta traducciones de libros clasicos.

Borges fue galardonado con multiples premios alrededor del mundo y fue nominado muchas veces a los premios Nobel, pero nunca le fue otorgada esta distincion debido a su ideologia de izquierda que le llevo a apoyar a personajes non gratos para la Academia Sueca, como Augusto Pinochet.



Mark Twain (1835-1910)

Ha sido de lo mejor entre lo poco que ha dado EUA a la literatura mundial. Twain fue un gran novelista, humorista y ensayista, creador de clasicos como "Las aventuras de Tom Sawyer", "Las aventuras de Huckleberry Finn", "Principe y mendigo", etc.

En sus tiempos fue un tenaz critico del capitalismo, y en general, de todo el sistema politico-economico de su pais.


Leon Tolstoi (1828-1910)

Gran autor ruso, que alcanzo la gloria por novelas como "Ana Karenina", "La guerra y la paz", "La muerte de Ivan Ilich", siempre fue ignorado por la Academia, quiza por razones ideologicas a pesar de ser uno de los autores mas leidos de la historia.

Algunos otros ignorados por el premio Nobel fueron el frances Marcel Proust ("En busca del tiempo perdido"), el polaco Franz Kafka ("La metamorfosis"), el irlandes James Joyce ("Ulises"), el uruguayo Carlos Onetti ("La vida breve") y el dramaturgo español Federico Garcia Lorca ("La casa de Bernarda Alba").

Existe otro grupo de escritores, aun vivos, que han sido eternos candidatos al premio, pero han sido menospreciados por la infame Academia Sueca, como el mexicano Carlos Fuentes ("Aura"), el peruano Mario Vargas Llosa ("Pantaleon y las visitadoras"), y el israeli Amos Oz ("La caja negra").

Año con año, se seguiran entregando los Nobel, y año con año seguiran las injusticias, los "olvidados" y los ganadores politicamente correctos, pero la justicia historica y la gloria del reconocimiento publico son mas importantes que una simple medalla.





Lo que hay que ver...

18 de mayo de 2009

Gracias Mario Benedetti !!


“Los sueños son pequeñas muertes,
tramoyas, anticipos, simulacros de muerte,
el despertar en cambio nos parece,
una resurrección y por las dudas,
olvidamos cuanto antes lo soñado.

A pesar de sus fuegos, sus cavernas,
sus orgasmos, sus glorias, sus espantos,
los sueños son pequeñas muertes,
por eso cuando llega el despertar
y de inmediato el sueño se hace olvido,
tal vez quiera decir que lo que ansiamos,
es olvidar la muerte,
apenas eso.”


Descanse en paz
Mario Benedetti (1920-2009)



Lo que hay que ver...

9 de junio de 2008

Poema: Anclaje

Autor: Gregorio Torres Quintero



Tranquila duerme la mar,
Hincha sus ondas y mueve
Los encajes de oro y nieve
Que el aire corre a besar;
Siente la playa rodar
Copos de espuma que cuaja
El aura fresca que baja
De la liquida llanura,
Y al sol candente fulgura
La deslumbrante marmaja.

Como nidos de palomas
Estan las casas del puerto
Posadas en el incierto
Laberinto de las lomas;
Se confunden los aromas
Del mar y la selva umbria;
Brotan cantos de armonia
De los oleajes dormidos,
Y arrullan los blancos nidos
Que circundan la bahia.

En la loma mas cercana
Del puerto y de la ribera,
Una casa de madera
La suave cumbre engalana;
Alli cuelga una camapana
De dulce sopn melodioso:
Si vibra, turba el reposo
De aquel puerto adormecido,
Y es de las ondas el ruido
Mas alegre y sonoroso.

Son las diez, y el sol calienta
Con su lumbre brilladora
Esa tierra encantadora
Que el mar con su voz alienta;
Bramando la onda revienta
Contra el fuerte lomerio;
Y vuelta entonces rocio
Se deshace en resplandores,
Y al aura da sus vapores
Para templar el estio.
Y alli en la loma cercana
Que domina la ribera,
Do la casa de madera
La suave cumbre engalana,
Sonando esta la campana
Con su acento melodioso;
Turba el languido reposo
Que tiene al puerto adormido,
Y es de las ondas el ruido
Mas alegre y sonoroso.

"Vapor al sur!" El acento
Del bronce va proclamando,
Y vese arriba ondulando
Un gallardete sangriento;
Tienden sus velas al viento
Las barcas de la bahia;
Surcan el agua a porfia
Botes de remo y de vela
Que van fingiendo una estela
De perlas y pedreria.

Poco despues el vapor
Aparece en la bocana
Ostentando en la mesana
La bandera tricolor;
Se alzo en la playa un rumor;
Y chirriando la cadena,
Hundiose el ancla en la arena
Bajo el golpear de su peso,
Y el leon del mar quedo preso
Sacudiendo su melena.

Luego un silbido profundo
Resono de lado a lado,
Como una alerta lanzando
Por el progreso del mundo;
El eco rico y profundo
Lleno de voces el viento:
Era el grande llamamiento
Que vibrando en todas partes,
Alza y despierta las artes,
Despierta y alza el invento !





Lo que hay que ver...


9 de enero de 2008

Pita Amor: la gran poetisa mexicana

Shakespeare me llamó genial
Lópe de Vega infinita
Calderón, bruja maldita
Y Fray Luis la episcopal;
Quevedo, grande inmortal
Y Góngora la contrita.
Sor Juana, monja inaudita
y Bécquer la mayoral.
Rubén Darío, la hemorragia;
La hechicera de la magia.
Machado, la alucinante.
Villaurrutia, enajenante
García Lorca, la grandiosa.
¡ Y yo me llamé la Diosa !

Extraordinaria poetisa y escritora mexicana, Guadalupe Amor "Pita Amor", la undécima musa, plasmo en su poesia los temas metafisicos; le canto a Dios, a la muerte, a la soledad, a la angustia, a la nada. Sus poemas se caracterizan a partir de expresiones directas y desencadenadas, siempre en primera persona, todo gira alrededor de la vida. Se hizo gran amiga de importantes personalidades de la vida literaria.




La ultima de siete hermanos, la niña privilegiada, la que sus padres no lograron controlar. A treinta metros a la redonda siempre era el centro de atención. A Pita Amor le costo adaptarse al mundo que la rodeaba, nunca pudo salirse de sí misma para realmente amar a otro. Era demasiada enamorada de su persona. Ella misma se llamaba "la reina de la noche", porque tenia por costumbre recorrer el Paseo de la Reforma de la Ciudad de México.


Vivio intensamente, acepto todos los placeres y todas la amarguras. Su primer escandalo publico fue a los 18 años, nadie puede asegurar si Pita se enamoro realmente en alguna ocasion.

Guadalupe Amor pasaba de escandalo en escandalo sin la menor compasion por si misma. A los 38 años, decide tener un hijo, del cual se siente incapaz de criarlo y decide darlo en custodia a su hermana mayor, Carito. Pero ocurre lo inesperado, Manuelito que asi le llamaba a su hijo, muere ahogado en una pileta con agua, a la edad de un año y meses. Es en ese momento, cuando Pita Amor comenzo su camino descendiente, nadie pudo consolarla, no deseaba ver a nadie. Su vida personal se volvio silenciosa de un dia para otro, Pita se retiro. Escogio el aislamiento. Descuido su aspecto fisico.

Guadalupe Amor sale a un mundo diferente en los ochentas, insolente y arrebatada todavia pero diferente, nada quedaba de aquel cuerpo que desnudo pintara Diego Rivera, Juan Soriano o Raul Anguiano. Despues de diez años, decidio dar un recital de poesias mexicanas desde Sor Juana hasta Pita Amor, en el cual tuvo un gran exito, tambien volvio a dar entrevista para la television.

Año tras año celebraba la Navidad con su hermana Carito Amor, donde Pita llegaba con enormes bolsas con regalos para todos, por cierto muy comunes: una pasta para dientes, un jabon, una crema de afeitar, etc. Su forma altanera de ser y su soberbia la volvian temible; se alejaron de ella, enamorados y amigos. Con una rosa en la cabeza y su baston en la mano quedaron las huellas en la Zona Rosa, un personaje unico al que todos quedaron acostumbrados ver y escuchar, con esa imagen se quedaron quienes tuvieron la fortuna de conocerla.




En su humanidad conviven y batallan los mas extremos climas sentimentales. Quien la trata, aunque sea momentaneamente, ya no la olvida, porque es un ser con una personalidad avasalladora. Para bien y para mal, reclama, exige, grita, llora, golpea; no se deja dominar por nadie. Preceden a su persona, en cualquier actividad, el elogio y la censura. Nunca pasa inadvertida.


Algunos de sus poemas son: (1947) Puerta obstinada; (1948) Circulo de angustia; (1949) Polvo; (1953) Decimas a Dios; (1958) Sirviendole a Dios, de hoguera; (1959) Todos los siglos del mundo; (1984) Soy dueña del universo. De sus prosas estan: (1957) Yo soy mi casa y Galeria de titeres (1959).

La gran Pita Amor dejo este mundo el 30 de mayo del 2000. Con ella murio una epoca de Mexico, y una brava mujer que, a fuerza de codazos, se abrio paso en la tierra de los poetas.


Extracto del original de Elena Poniatowska



http://www.clublectores.com/biografias/pitaAmor.htm
http://www.amor.com.mx/guadalupe_amor_pita_amor.htm
http://es.wikipedia.org/wiki/Guadalupe_Amor
http://paginas.tol.itesm.mx/campus/L00280370/amor.html


Lo que hay que ver...